domingo, 29 de diciembre de 2013

BIOGRAFIA DE BRUNO RACUA



Irguen Rosas Escobar
Hace unos años, estando delicado de salud y próximo a recibir tratamiento médico, escribí la breve biografía de Bruno Racua Chimay; en este año que culmina, pude completar y comprobar los datos con mis apuntes, nótese que el primero lo hice a manera de cuento y no tenía datos a mano para corroborar y/o confirmar lo que escribía, asi que esta es la versión oficial.


Hablar de la batalla de bahía es hablar de Bruno Racua Chimay, pues las escasas páginas de nuestra historia no hacen justicia a este héroe consagrado precisamente un día como hoy, a inicios del siglo XX; cabe a todos nosotros, como tarea pendiente, ubicar a nuestro glorioso personaje en la justa dimensión que le corresponde.
Muy poco es lo que se sabe de este héroe de la batalla de Bahía que se destacó en la guerra con el vecino país de Brasil, conocida como la guerra del Acre y que concluyó con el tristemente célebre y famoso tratado de Petrópolis de 1903; en esta página de la historia, lo único cierto es que nuestro país perdió gran parte de su territorio a causa de esta funesta guerra. De hecho, Bruno Racua fue designado héroe nacional por el parlamento boliviano el mes de Abril del año 2003. Un siglo después de haber transcurrido la memorable batalla.

Tratando de conocer un poco a éste insigne personaje y como quiera que nacimos en los mismos parajes, me sentía en la obligación de “conocerlo”. Para lograr este cometido indagué con varias personas; alguna que otra conoció a don Bruno, otros simplemente aportaban datos escuetos sobre él, investigué otro tanto en Guayaramerín, Cachuela Esperanza, Cobija e Ixiamas, por supuesto. Esta labor la realicé desde niño y continuó inquietándome por muchos años, hasta que llegó el momento de poner los datos en orden y para ello tuve que recurrir a comparaciones sobre sucintas historias, cuentos, mitos y leyendas; solo así creo que es posible sacar a la luz esta pequeña biografía.

Bruno Racua Chimay, puedo estimar que vio la luz por vez primera el 6 de octubre de 1879, en la tierra que pertenecía: al denominado territorio de colonias primeramente, luego a la provincia de Reyes, más tarde a Caupolicán y hoy es la provincia Abel Iturralde. Nació en Ixiamas en el seno de una familia tacana. Sus padres fueron Clemente Racua y Clotilde Chimay; es probado que la familia Racua Chimay fue numerosa, eso se puede demostrar a través de la descendencia de éstos y la fe de bautismo que cursa en nuestra parroquia San Antonio de Padua. Sobre este particular y como dato muy interesante, mencionar que Bruno; nunca tuvo hijos.
Fueron sus hermanos: Carmelo, Genoveba, “Dario”, Samuel y Rafael Racua Chimay.


Cuando Bruno participó de la batalla de Bahía tenía 23 años, se sabe que era muy hábil con el arco y la flecha, característica notable de esta estirpe, nótese que los descendientes de tacanas hasta el día de hoy siguen utilizando el arco y la flecha con mucha destreza, arco que se construye de una rama de ”marayahu” o “chonta”, las flechas con “puma” (flor de caña hueca -“chuchio/charo”) y punta de “chonta” y/o bambú (tacuara), éstos arbustos crecen en abundancia en las pampas y barbechos de la inmensa Amazonía.

Me pregunté: ¿cómo es que Bruno salió tan lejos del pueblo, habida cuenta que por ese entonces los medios de transporte eran escasos y las zonas de difícil acceso? la respuesta fue obvia, las personas de esa época: unas eran “enganchadas” por empresas gomeras, tal el caso de la empresa BITENTAL; y otras simplemente emigraban buscando el codiciado caucho u oro negro, obviamente que Bruno era un experto conocedor de la naturaleza; al igual que la gran mayoría que pertenecen a esta etnia
.
Hoy sabemos a ciencia cierta que Bruno participó como soldado de la gloriosa columna Porvenir, conformada por soldados pagados, dueños de barracas y voluntarios querendones del territorio, al mando de Federico Román. Este grupo de guerreros fue financiado por don Nicolás Suárez Callaú, rey de la goma y dueño de las tierra que los brasileros querían usurpar.

Este hecho hace parecer que nuestro héroe fuera un mercenario, lo cual es falso, pues creo que Bruno trabajaba para don Nicolás como un “fregués” más, de los muchos que existían en el emporio de la goma. Se sabe también que en esa batalla participaron otros arqueros oriundos de Ixiamas, entre los que podemos citar a don Juan de Dios Aguada quién también hizo gala de su habilidad con el arco, incluso emuló el acto de Bruno. Algunas personas confunden y entremezclan a estos personajes.
Cabe destacar que antes de llevar a cabo la difícil misión de incendiar el campamento enemigo, se procedió a clasificar a los mejores arqueros, posiblemente todos oriundos de Ixiamas; es de notar que ante la falta y escases de armamento, los arqueros adiestraban a los demás soldados en el uso del arco y flecha, este pequeño detalle muestra claramente que existía planificación.
Cuando los bolivianos se encontraban asediados y prácticamente perdidos, pues eran superados en número por el enemigo y los filibusteros estaban mejor equipados; surgen los valientes para ejecutar un plan muy arriesgado, como última opción.

La hazaña que le convirtió en héroe, se llevo a cabo al medio día aproximadamente, un 11 de octubre de 1902, resulta que soldados bolivianos avistaron el lugar donde el enemigo guardaba toda la pólvora, armas y municiones. Entonces deciden incendiar dicha instalación, el problema radicaba en que el fortín estaba al otro lado del rio y se encontraba fuertemente custodiado, por lo que Bruno Racua decide hacer gala de sus habilidades de arquero; prepara la flecha incendiaria, tensa el arco y hace surcar el aire la mortal flecha, con la maestría que sólo él pudo darle, acertando el disparo con mucha precisión.
El fuego ocasiona caos en el campamento enemigo, pues los techos de las casas eran de hoja, estallan barriles de pólvora en dicho fortín, un voraz incendio lo consume todo a su paso, ante este cuadro el invasor huye despavorido retrocediendo hacia su territorio.
Esta acción recuperó el puerto de Bahía, nótese que en el lado boliviano estaban diezmados y recién se tenía noticia de que un destacamento militar estaba por llegar a reforzar la columna Porvenir. Esto hecho impidió que se continúe con la arremetida en espera de la llegada de los soldados bolivianos, ciertamente también dio tiempo para que los brasileros se reorganizaran. La guerra concluye con el ya mencionado tratado de Petrópolis.
Bolivia conserva orgullosa el puerto de Bahía, hoy Cobija; pero pierde gran parte de éste, hoy conocido como estado de Acre (Brasil), a propósito de Cobija, capital de Pando, hoy se encuentra descuidada y muy poco atendida, como casi toda la Amazonía boliviana.

A su retorno al pueblo de origen, Bruno Racua se instala con ciertas comodidades; sabemos que vivía con su esposa la señora: Antonia Buchapi, hicieron su vivienda a orillas del arroyo “DUNIRU” lejos del pueblo y cerca de la comunidad de Macahua, donde tenían su molienda y su chacra con sembradíos de: plátano, yuca, arroz, maíz y además cultivaban café. También poseían unas cuantas cabezas de ganado vacuno, que Bruno había adquirido con la libras esterlinas que recibió como pago, fruto de su trabajo en tierras gomeras.
En nuestra población tenía su vivienda y Bruno se dedicaba a la carpintería, contaba con los elementos necesarios de la época para trabajar con la madera, destaca una sierra manual de gran tamaño para cortar árboles, sierra que era operada por dos hombres.
Bruno Racua pierde a su esposa y contrae segundas nupcias con la señora Claudina Mamio, el 13 de Junio de 1931, para la fiesta del pueblo, en nuestra parroquia San Antonio.

Su muerte ocurrió el año 1932, la población le rindió los honores que le correspondía como un hombre de gran valor, su ataúd fue cubierto con la tricolor nacional, hubo cuatro a seis hombres armados de la población que escoltaron el féretro (no viene al caso pero aclaro que eran "soldados-huarajis"), su cuerpo fue velado en EL CABILDO lugar donde hoy es la H.A.M. y posteriormente es trasladado al cementerio del pueblo, donde hoy se levanta una tumba que se supone es el lugar exacto donde se encuentran los restos. Al respecto cabe hacer una pequeña aclaración, en años anteriores, el cementerio era simplemente un lugar donde se dejaban a los muertos en un pequeño recinto que pertenecía a una determinada familia, por lo tanto, se cree que existe un error de seis metros en la ubicación de la tumba.

Los bienes del difunto, pasaron a manos de los señores Julián Uzquiano y Felipe Ramírez, en calidad de custodia, éste último era empleado de aquel.
HONOR Y GLORIA A BRUNO RACUA CHIMAY!!!!, gran héroe de la Amazonía.

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